¿Por qué el azúcar
blanco es dañino para nuestra salud?
El consumo de azúcar blanco ha
sido ampliamente vinculado con enfermedades degenerativas, tales como
cardiopatías, diabetes y el cáncer entre otras, así como a la obesidad,
desórdenes digestivos, hiperactividad y caries dentales. Esto sin contar con el
consumo de harinas de trigo, maíz y otros cereales que en el proceso digestivo
se transforman en azúcar.
El azúcar que nos da la
naturaleza no es pura. Viene acompañada de complejas combinaciones de enzimas,
vitaminas y minerales, que permiten que el azúcar pueda ser asimilado y quemado
fácilmente en el organismo y así darnos energía. Todo esto se pierde cuando se
refina el azúcar (de lo cual queda la sacarosa). Entonces, el organismo se ve
obligado a ceder reservas propias de vitaminas (en particular tiamina), enzimas
y minerales, para asimilar la sacarosa o azúcar blanco; con la consiguiente
alteración del metabolismo y funciones normales de los órganos que pierden
dichos biocatalizadores, lo que conduce a la secuela de enfermedades
mencionadas. El azúcar blanco, pues, no sólo no nutre, sino que literalmente le
roba al cuerpo nutrientes que ya posee. Por si fuera poco, el blanqueo y
pulitura del azúcar blanco requiere de algunas sustancias químicas como el
ácido fosfórico (usado en la industria como corrosivo), de efectos
perjudiciales para la salud.
Las grandes reservas de
tiamina (vitamina B1) están en el corazón y el hígado; entonces cuando el
consumo de azúcar refinado es alto, se requieren de cantidades extras de
tiamina; ¿donde las busca el sistema?, simplemente en las reservas. Luego el
corazón y el hígado no podrán cumplir sus funciones a cabalidad por la falta de
tiamina. Las fallas hepáticas y cardiacas pueden conducir rápidamente a la
hipoglicemia, debilidad general, incluso la muerte.
La tiamina se encuentra en
forma natural en las frutas, en la caña de azúcar. El jugo de caña contiene
azúcar, pero también tiene tiamina, por tanto no hay problema, allí no hay
merma en las reservas del cuerpo. Todo lo contrario ocurre cuando se consumen
tortas, galletas, azúcar sintética, cereales preparados con azúcar, café
endulzado, helados, pudines, refrescos, golosinas y otros; introducimos al tubo
digestivo grandes cantidades de azúcar para ser digeridos y nada de tiamina u
otras vitaminas del complejo B, para ayudar al procesamiento.
Por lo tanto no es solo el
temor a las caries dentales, es también el temor a las dolencias cardíacas,
problemas endocrinos, nerviosos, el envejecimiento y la muerte prematura, lo
que nos debería conducir a erradicar el vicio de consumir azúcar refinado.
También se conoce que el beriberi se debe a la falta de vitamina B1 y el
consumo de alcohol destruye la tiamina corporal; de tal manera que a los
alcohólicos se les observa edema en todo el organismo.
Diversos especialistas han
llegado a la conclusión, que el azúcar puede inducir al cáncer a través del
siguiente mecanismo: La célula del organismo secreta productos de desecho
llamados radicales libres. A través de las enzimas, neutraliza los efectos
negativos de los radicales libres. Estas enzimas protectoras requieren de un
balance adecuado de minerales para ser efectivas y cuando el azúcar reduce los
minerales del cuerpo, las enzimas no son tan efectivas en su función de
protección. Se incrementa entonces la presencia de radicales libres que pueden
causar una reducción en la disponibilidad de oxígeno para las células, esto a
su vez puede llevar a la generación de sustancias celulares cancerígenas.
El sistema nervioso consume
grandes cantidades de azúcar y oxígeno, nuestro cerebro es el órgano más
sensible a los altibajos del azúcar en sangre. La cantidad de glucosa en sangre
debe estar en equilibrio con la cantidad de oxigeno sanguíneo. En una situación
en la cual el nivel de azúcar en la sangre es relativamente bajo, tiende a
hacer pasar hambre a las células del cuerpo, especialmente a las cerebrales.
Cuando estos altibajos de azúcar se producen sobrevienen las crisis de nervios,
los daños endocrinos a las glándulas adrenales, al páncreas, etc.
En las mujeres se presenta una
ligera acidosis en los ovarios, y esto les produce dolores menstruales. En los
niños produce: HIPERKINESIA, afección ésta que se caracteriza por una constante
agitación e inestabilidad emocional, rabietas frecuentes, llantos, depresiones,
etc., así como ANOREXIA (falta de apetito) no desean otra cosa que no sean
dulces, caramelos y refrescos. También enfermedades alérgicas, ya que el
sistema inmunológico se debilita.
En hombres y mujeres produce
HIPOXIA (escasez de oxígeno en sangre) y por tanto vejez prematura y SENILIDAD.
El proceso digestivo del
azúcar es realmente sencillo y, en pocos minutos unos gramos de sacarosa o
almidón se han convertido en glucosa y pueden pasar a nuestra sangre. El
organismo pone funcionamiento una serie de medidas de emergencia, para evitar
la alteración de los niveles homeostáticos previsibles, es decir, el nivel de
azúcar normal en nuestra sangre, tiene que estar dentro de ciertos márgenes,
los cuales son registrados por el organismo, a través de quimio receptores
hipotalámicos, e inmediatamente el sistema nervioso desencadena las respuestas,
es decir, da órdenes a las glándulas endocrinas (en especial el páncreas) para
regular la glicemia. Pero si cada cierto número de horas, o minutos, estamos
introduciendo azúcar en nuestro cuerpo, el organismo no puede responder
adecuadamente a estos desbalances de la homeostasis. La sangre tiende a
acidificarse con los excesos de azúcar y esto pudiera generar un coma
diabético. Ello no ocurre mientras el organismo pueda deshacerse del azúcar
sobrante. Nuestro cuerpo, integralmente, se pone en emergencia: trasforma el
azúcar en glucógeno y lo almacena. Pero nuestro organismo no puede guardar
cantidades ilimitadas de glucógeno. Gran parte del azúcar es trasformado en
moco y desechado a través de la mucosa de los bronquios o intestinos. Otra
parte es trasformado por el hígado en triglicéridos, es decir, grasa, manteca,
cebo.
Nuestra resistencia al mundo
microbiano desciende abruptamente y nos hacemos proclives a toda clase de
virosis e infecciones bacterianas, micóticas y procesos autoinmunes o
alérgicos.
La sacarosa que ingerimos a
diario, perturba el equilibrio calcio-fósforo más que ningún otro factor
aislado, de manera que sube el calcio en la sangre (produciéndose debilidad en
los huesos y dientes) y baja el fósforo (llevando al individuo a sentirte
débil, sin energía, sin fuerzas ni para soportar su propio peso). Cuando
desaparece el efecto del azúcar hay un rebote del sentido contrario. Esta
inestabilidad podría ser controlada por el organismo, si no se presentara tan
frecuentemente. La relación entre calcio y fósforo debe ser mínimo 1:1, por lo
tanto, al haber un exceso de calcio en la sangre, el organismo no lo puede
asimilar, de manera que lo excreta por la orina, generando cálculos renales, o
lo deposita en las articulaciones produciendo dolores, calcificaciones y
artritis. Asimismo la relación del magnesio con el calcio (1:2), es
indispensable para una correcta asimilación de este último.
Para que tengas una idea de la diferencia entre un
alimento refinado y otro integral, compara el contenido en minerales y
vitaminas del azúcar refinado con la panela, chancaca, raspadura, papelón o
piloncillo, como también se le llama al azúcar integral en diferentes países.
|
PANELA
|
AZÚCAR
|
|
|
Calorías:
|
220
|
400
|
|
Vitaminas B (mg por cada 100 g.)
|
||
|
B1 (Tiamina)
|
245
|
0
|
|
B2 (Riboflavina)
|
240
|
0
|
|
B3 (Niacina)
|
4
|
0
|
|
B5 (Pantotenato)
|
260
|
0
|
|
B6 (Piridoxina)
|
270
|
0
|
|
B7 (Biotina) o vit. H
|
16
|
0
|
|
Minerales:
|
||
|
Calcio
|
258
|
1
|
|
Fósforo
|
30
|
trazas
|
|
Hierro
|
8
|
0,04
|
|
Cobre
|
2
|
0,02
|
|
Magnesio
|
0,04
|
0
|
|
Cloruro
|
317
|
trazas
|
|
Sodio
|
90
|
0,03
|
|
Potasio
|
1500
|
0,5
|
¡Usa papelón para endulzar tus
comidas y bebidas, o en su defecto, miel de abejas pura, que es cruda y muy
nutritiva… y por supuesto con moderación!
Obras consultadas
La Revolución del Azúcar – Dr. Germán Alberti
Guía del Buen Comer – Carmen de Freites, Liria de
Cifré, Frank Bracho
No hay comentarios:
Publicar un comentario